Rita Suárez del Villar y Suárez del Villar "La Cubanita".

Sugerencia: Ver Fotografías de Rita Suárez del Villar.

Síntesis Biográfica.

Nació en Cienfuegos el 22 de mayo de 1862. Su familia fue descendiente de los fundadores de la colonia Fernandina de Jagua, recibió una esmerada educación y obtuvo el título de maestra. Educada en un medio favorable a la independencia de Cuba al comenzar la guerra de 1895, consagró su vida a la gran obra revolucionaria.

Sus valiosos servicios a la causa independentista fueron bien conocidos en la jurisdicción cienfueguera, traspasando sus fronteras, llegaron al cuartel del General en Jefe Máximo Gómez, al de los generales Francisco Carrillo y José de Jesús Monteagudo, respectivamente.

En el propio año 1895 reunió un grupo de jóvenes cienfuegueras para trabajar a favor de la independencia. De este grupo surgió el Club Cubanita, creado el 3 de mayo de 1896, del cual fue designada presidenta.

En Cienfuegos Rita mandaba un verdadero ejército de agentes, dando confidencias y recogiendo y enviando paquetes con correspondencia particular y oficial, efectos de todas clases desde armas, balas, medicinas y comida para las fuerzas de la Revolución que eran llevados en bote hasta cayo Campo, propiedad de la familia, y desde allí hasta la manigua.

Mantuvo una amistad entrañable con Máximo Gómez, a quien Rita consideraba como su padre, siempre atento y cariñoso consejero.

Terminada la guerra de independencia (1895), ingresó en el magisterio. Durante el curso 1900-1901 solicitó permiso para ofrecer una misa a la memoria de Antonio Maceo y Panchito Gómez Toro, pero el gobierno interventor yanqui no lo autorizó. Entonces organizó una actividad con todos sus alumnos y por ello resultó fuertemente reprimida. Al conmemorarse el aniversario de la caída de José Martí, coordinó otro acto similar en su escuela, y fue víctima de posiciones injustas hasta que lograron su cesantía.

Al instaurarse la República en 1902, Rita Suárez del Villar simpatizó y colaboró además con la idea de levantar un Arco de Triunfo en el hoy Parque José Martí de la ciudad, con vista a perpetuar la memoria de los obreros cienfuegueros en homenaje a la República que recién se formaba y en este propio año se le reconoció, aunque débilmente, todo lo que había hecho por la libertad de su patria, asignándose una pensión por veterana de la guerra.

Poco antes de morir en su Cienfuegos natal el 24 de Octubre de 1961, Rita publicó sus memorias, llenas de remembranzas y amor infinito hacia sus compatriotas. Fue siempre un ejemplo de consagración a la Patria a la que no pidió nada a cambio.